Unos alemanes, franceses o puede que belgas (más probable estos últimos) pirados haciendo el gambierro con un trasto que cuesta lo mismo que el producto interior bruto de un pequeño país, mientras a sus compañeros les da un subidón de testosterona al sentir cómo los postquemadores les queman las cejas.
Fuente: hedonistica.com (ahí no explicaban mucho sobre el vídeo)
Hace falta un permiso de vuelo especial para poder aterrizar aquí. Desde luego que los que vivan ahí cerca deben tener los huevos permanentemente de corbata.
Saltos en esquí y snowboard. Primero Robert con un aterrizaje decente, después Chacón con un amplio contacto con el suelo y por último yo, que no cansado con un trastazo volví a intentarlo en busca de uno mayor.